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Cómo cuidar la piel durante los meses de invierno
08/01/2026 Dra. Anabel Flores

Cómo cuidar la piel durante los meses de invierno

El invierno es una de las épocas del año en las que más notamos cambios en la piel. Tirantez, sequedad, enrojecimiento o sensación de picor son motivos de consulta muy habituales durante estos meses. En Consulta Dra. Flores, en Zaragoza, vemos a diario cómo el frío y la calefacción afectan a la salud cutánea, incluso en pacientes que durante el resto del año no tienen problemas aparentes.

Saber cómo cuidar la piel en invierno no solo ayuda a mejorar su aspecto, sino también a mantener su función protectora y prevenir molestias que pueden cronificarse si no se tratan a tiempo.

¿Por qué la piel sufre más en invierno?

Durante los meses fríos, la piel se enfrenta a varios factores que alteran su equilibrio natural. El descenso de la humedad ambiental, el frío exterior y los ambientes interiores con calefacción favorecen la pérdida de agua de la piel y debilitan su barrera protectora. Esto explica por qué en invierno es más frecuente la sequedad, la sensibilidad, el enrojecimiento e incluso el aumento de pequeñas arrugas o textura irregular.

Desde la experiencia clínica, observamos que incluso personas con piel mixta o grasa pueden notar la piel más reactiva en esta época, especialmente en zonas como mejillas, labios y contorno de ojos.

Claves para cuidar la piel en invierno desde el día a día

Limpieza suave y respetuosa

Uno de los errores más comunes es mantener en invierno el mismo limpiador que usamos en verano. En esta época recomendamos optar por limpiadores suaves, con pH similar al de la piel, que limpien sin arrastrar los lípidos naturales. Una limpieza agresiva puede aumentar la sensación de tirantez y favorecer la irritación.

Hidratación constante, pero bien aplicada

La hidratación es la base del cuidado cutáneo invernal. No se trata solo de aplicar crema una vez al día, sino de hacerlo correctamente. Un truco sencillo que recomendamos mucho en consulta es aplicar la crema hidratante con la piel ligeramente húmeda, justo después de la limpieza. De esta forma, se favorece la retención de agua y la piel se mantiene confortable durante más tiempo.

En pieles muy secas o con tendencia a la descamación, puede ser necesario reaplicar el producto más de una vez al día.

Menos exfoliación, más reparación

En invierno conviene reducir la frecuencia de exfoliación, especialmente si utilizamos exfoliantes físicos o productos con activos potentes. La barrera cutánea ya está más comprometida y una exfoliación excesiva puede empeorar la sensibilidad o provocar brotes de irritación.

Cuidado específico de labios y contorno de ojos

Los labios y el contorno de ojos son zonas especialmente vulnerables al frío. Recomendamos utilizar productos específicos, más nutritivos y protectores, y aplicarlos varias veces al día si es necesario. Esto ayuda a prevenir grietas, descamación y sensación de tirantez.

Hidratación también desde dentro

Aunque en invierno tengamos menos sensación de sed, es importante mantener una buena hidratación diaria. Beber agua de forma regular contribuye a que la piel conserve mejor su elasticidad y confort, especialmente en ambientes cerrados con calefacción.

Ingredientes que ayudan a la piel en invierno

En esta época, solemos recomendar productos que ayuden a reforzar la barrera cutánea. Las cremas con ceramidas son especialmente útiles, ya que contribuyen a restaurar los lípidos naturales de la piel. En pieles sensibles o con tendencia al enrojecimiento, ingredientes como la niacinamida o el pantenol ayudan a calmar y proteger.

No todas las pieles necesitan texturas muy grasas: la elección del producto debe adaptarse al tipo de piel y, sobre todo, a lo que resulte cómodo para poder mantener el cuidado de forma constante.

Tratamientos médico-estéticos especialmente indicados en invierno

El invierno es, además, una época ideal para realizar determinados tratamientos en consulta, ya que la piel no está expuesta de forma intensa al sol y se recupera mejor.

La hidratación profunda con ácido hialurónico es uno de los tratamientos más demandados en estos meses. Ayuda a mejorar la hidratación, la luminosidad y la calidad de la piel desde dentro, con resultados muy naturales.

Los polinucleótidos y el plasma rico en plaquetas (PRP) son opciones muy interesantes para mejorar la textura, la elasticidad y la vitalidad cutánea, especialmente en pieles apagadas o deshidratadas tras el verano. 

Por su parte, Indiba facial es un tratamiento no invasivo que utilizamos para mejorar la circulación, estimular la regeneración y aportar luminosidad, siendo un buen complemento en rutinas de cuidado invernal.

Un cuidado adaptado a cada piel

Cada piel es diferente y no todas reaccionan igual al invierno. Por eso, en Consulta Dra. Flores creemos que el mejor cuidado empieza por una valoración personalizada, adaptando tanto los productos como los tratamientos a las necesidades reales de cada paciente.

Si notas que tu piel está más seca, sensible o apagada durante los meses de frío, es buen momento para revisar tu rutina y, si lo necesitas, dejarte asesorar por un equipo médico especializado.